Sobre mí

Escondida tras la cámara

Si has llegado hasta aquí es porque te aburrías demasiado y no sabías que hacer… o tal vez ya me conocías y querías ver que con que clase de tonterías me estaba vendiendo.

Desafortunadamente se me da muy mal venderme… nunca he sido buena hablando de mí misma. Una vez me dijeron que el propio blog era mi tarjeta de presentación, pero mucha gente que lee el blog cree conocerme solo por eso y tampoco me parece del todo correcto (que todos tenemos malos días).

En mi vida normal me dedico a estudiar bellas artes y a trabajar, es muy duro trabajar y estudiar a la vez y más cuando se llega a cierta edad… pero por suerte lo que estudio me gusta y, aunque me cueste mucho esfuerzo, pienso terminarlo y sacarle partido.

Me gusta sobre todo la pintura y la fotografía, en especial esta última… el mundo se ve diferente a través de una cámara siempre, supongo que por eso tanta gente cae en sus redes.

Hace unos años era bastante friki… compraba mangas, me disfrazaba en los salones, no me perdía ni un salón aunque nunca llegué a cantar cosas en japonés ni a hacer numeritos de las series. Hace ya bastante que pasó esa etapa, supongo que me hago mayor… hace años que no compro manga, aunque algunas series me siguen gustando (la perfección es Cowboy Bebop) pero ya no espero los salones con ansia como hace tiempo.

Lo que me sigue gustando es Harry Potter, aunque prefiero ignorar el epílogo del último libro (quien lo haya leído seguro que me entiende), ahora que ha terminado ya no es lo mismo… ya no hay sitios con teorías interesantes ni cosas por el estilo, Rowling se ha encargado de dejarlo todo bien cerrado… aunque eso no me impedirá seguir leyendo fanfiction dentro de un tiempo (por ahora no, tengo sobredosis de HP).

También estoy enganchada a Lost, aunque no he llegado al punto de jugar a la lotería con los números malditos (pero no voy a decir que no haya tenido tentaciones…).

Una de las aficiones que más tiempo (y dinero) me consume son las Super Dollfies, muñecas japonesas de resina que van de los 26 a los 65cm… tengo de todos los tamaños. Me encantan, tienen unas posibilidades que no tienen el resto de muñecas que conocía. Lo bueno de las SD es que cuando la compras no está terminada si tú no quieres y puedes cambiarla constantemente, lo que las hace especiales es que todo el mundo vuelca parte de si mismo en sus muñecas, así que es como estar viendo un reflejo de esa persona (aunque a algunos les sale mejor de lo que nos sale a otros…). Tengo 12 muñecas, no creo que vayan a llegar muchas más a mi casa o tendré que salirme yo para que vivan ellas.

Ya iré completando esto cuando me vaya sintiendo inspirada… si de todos modos los que os pasáis por aquí me conocéis de sobra.