Archive for the 'Aquellos maravillosos años' Category

Ranma

El otro día me entró nostalgia por esta serie, me encantaba cuando era cria… empezaría en antena 3 en el año 93 o por ahí, creo que empezó cuando estaba a medio camino entre el colegio y el instituto y el instituto lo empecé en el 93. Aunque quizá lo que salió cuando iba al instituto fue el manga y el anime fue algo antes, lo recuerdo porque compraba el manga (aquella primera edición maltratada de planeta) y algunas compañeras de clase en el instituto me lo pedían porque lo querían leer (y en aquella época era difícil comprarlo aquí, yo tenía 14 ó 15 años y no me dejaban coger el bus para ir a Valencia sola, que diferencia con lo que permiten ahora los padres… además lo del asesinato de las niñas de Alcaçer tenía a muchos padres con paranoia).

El caso es que he bajado dos versiones, la del doblaje de aquella época y algunos capítulos de lo que sacó Jonu Media hace algún tiempo. Y como me alegro de no haber comprado aquellos dvd…

Los diálogos de la versión de los 90 me parecen asco puro la mayoría del tiempo, no sé si pensaban que los niños somos tontos, si no tenían traductores decentes o que. Creo recordar que los de antena 3 compraron una versión francesa de Ranma (con toda su censura incluída, tanto de imágenes como de diálogo por las incoherencias) y que de ahí hicieron la traducción al español sin importarles si aquello se entendía o no.  Y es que hay conversaciones que no tienen ningún sentido, no sé lo que decían en japonés pero lo han doblado de forma que no se entiende nada. Por eso ya en aquella época me gustaba más el manga (me sigue gustando más), porque no había ese tipo de gilipolleces y todo cobraba sentido de repente.

En la versión más reciente esas incoherencias parece que han desaparecido (tampoco he visto muchos capítulos) y además tienen todas las escenas sin censurar pero los dobladores son lo peor del mundo. Podrían decir que  es solo porque yo tengo en mi cabeza a los dobladores de los 90 y las nuevas voces me chirrían, quizá si esta fuese la única versión animada de Ranma conocida no me parecerían tan malos. Pero no es eso, en las películas los personajes tienen voces diferentes y no los encuentro extraños, en cambio en el anime “nuevo” las voces no tienen emoción ninguna, siempre en el mismo tono, voces que tampoco se adaptan bien a ellos (la voz de ambos Ranmas es espantosa, por no hablar de la de Akane). No sé quien ha doblado esa serie ni donde lo hicieron pero se quedaron descansando.

Y podría haber estado bien, porque ver el primer capítulo con la escena del baño, la primera escena importante de la serie donde se descubre por primera vez el secreto de Ranma está muy bien. Hasta ahora no había visto esa escena en versión animada, solo en el manga y la primera vez que vi la versión censurada de antena 3 me quedé descolocada. Los que la habéis visto sabréis como era aquello: Akane entraba en el cuarto de baño, decía algo como “esa chica está dentro”, se veía la ropa de Ranma en el cesto y la escena siguiente era Akane saliendo por una puerta y gritando. Con el avance de la escena ya se entendía que la puerta por la que salía era la puerta del baño y que allí dentro había pasado algo que no nos habían dejado ver.

Ahora en la versión de los 90 han hecho algo que en su día ya hicieron con otra serie muy maltratada, Kimagure Orange Road, le han dejado las escenas que fueron censuradas en japonés y al menos se ven, aunque yo no las entiendo porque no tienen subtítulos (imagino que ha sido algún apaño por parte de fans, usando el video japonés y las voces en español). Y había mucha más censura de la que parecía, en muchos capítulos se notaba porque de repente un capítulo de unos 25 minutos pasaba a tener menos de 20, pero en otros censuraron escenitas demasiado estúpidas como Happosai sacando sujetadores, que siempre lo estaba haciendo.

Y claro el baile de nombres en aquella versión también da asco, el caso de Ukyo es especialmente horrible porque pasó por tres nombres diferentes durante toda la serie y ni siquiera uno fue el original. Empezó llamándose algo que sonaba como Dinaiwan, después pasó al peor de todos… Federica y finalmente terminaron llamándola Kaori. En los Ovas y las pelis dobladas creo que ya se llama Ukyo.

Luego Shampoo/Bamboo, Kasumi/Katumi, Tofu/Tompu/No recuerdo que, Happosai/Chen, P-Chan/C-chan y unos cuantos más secundarios que también tienen nombres medio raritos.

Pero a pesar de todo eso, de los nombres raros, de los diálogos incoherentes, de que llamen a la colección de ropa interior de Happosai “pañuelos” en algún que otro capítulo me quedo con esta por encima de la más reciente. Porque las voces tienen algo que no tiene este nuevo doblaje que está fatal.

En realidad las voces que más me gustan son las de Nihao mi Concubina. Los dos Ranmas tienen unas voces muy chulas y los demás creo que conservan sus voces de siempre (Akane en Golpe en Nekonron tiene una voz un poco rara también, pero no suena mal), aunque no sé si Shampoo tiene esa voz de los 90 que no le pega nada o si conseva la de los ovas, que es la que más me gustó para ella. ¿He dicho que con las voces nuevas Shampoo parece retrasada? Creo que es una de las cosas que menos me han gustado…

Creo que en España tenemos buenos dobladores y vale que es una serie de más de 150 capítulos y supongo que eso será caro de hacer. Pero es que parece que nos tomen por idiotas o algo así, yo me siento estafada cuando hacen un mal doblaje de algo que me gusta y si es en inglés no me importa ver la versión original (en realidad la mayoría del tiempo lo prefiero, menos con Bruce Willis que tiene voz de nena) pero en japonés no me gusta… porque estar leyendo durante más de 150 capítulos es un asco. Y para escuchar esos doblajes de mierda casi que prefiero pasarme 150 capítulos leyendo subtítulos.

Pero bueno, la podré ir viendo poco a poco, sin duda la versión de los noventa aunque haya trozos que no se entiendan por los diálogos incoherentes y otros porque están en japonés. Supongo que en algunos momentos me darán ganas de sacarme los ojos por la animación también, porque algunos capítulos en cuestión de animación eran de lo peorcito que he visto, la calidad es demasiado variable entre unos y otros y es una pena… pero es una de las pocas series en las que la animación pasa para mí a un plano secundario porque me encanta. El manga también es muy cutre, no tiene nada que ver con otros muchos mangas que están curradísimos, pero a pesar de lo cutre que es tiene algo que muchos de los curradísimos no tienen y es muy expresivo.

También tengo en lista de espera Maison Ikkoku, está en español y esta si me gusta como está doblada (además que a Godai lo dobla una de mis voces favoritas del cine, no sé como se llama el chico que lo dobla pero siempre me ha gustado su voz), es como si la hubieran hecho con más cuidado. Pero de esta y de su versión maltratada de ¿20 capítulos? en antena 3 hablaré otro día, que ya va siendo hora de ir a dormir.

Amigos de verano

Vengo ahora de la piscina y he estado viendo a esos grupitos de crios que solo se juntan en verano, lo bien que se lo pasan con sus amigos de temporada, es que los amigos del verano son los mejores porque de lo único que tienes que preocuparte es de divertirte.

Me han recordado mucho a cuando yo era más pequeña y veníamos aquí, entonecs eramos nosotros los que teníamos esos grupitos en la piscina. Primero de muy crios y luego ya de adolescentes. No sabría decir que época me gustó más…

Cuando éramos crios nos quedabamos jugando hasta tarde y siempre teníamos que estar huyendo de los vigilantes del camping porque a partir de las once no se podía hacer ruido ¿pero como ibamos a conquistar una fortaleza sin hacer ruido? También nos dedicábamos a cazar lagartijas y, lo mejor de todo, a pinchar las bolsas de agua que había en las parcelas. Se extendió la creencia de que si colgabas una bolsa llena de agua sobre tu mesa no se acercarían las moscas ni los mosquitos y todas las parcelas tenían al menos una de esas bolsas… había una que era enorme y siempre que pasábamos por allí la mirábamos con malas ideas. Al final no recuerdo quien pinchó aquella bolsa pero nos divertimos mucho.

En la adolescencia ya las cosas cambiaban porque había chicos y chicas y la diversión estaba en ver quien le gustaba a quien (adolescencia de crios totales, 14 o así, no de 16 o 17, a esa edad no vine al camping). Siempre me acordaré de un niño francés cuyo nombre no pondré por aquí que era guapísimo… ay, esos amores de verano…

Después estuvimos tres o cuatro años sin venir por una serie de problemas y el año que volvimos (a los 18 o 19) ya nada era lo mismo. La gente “habitual” no estaba, bien porque habían dejado de venir, bien porque no coincidimos en la época. Y fue todo bastante aburrido… el resto de veces que he venido ha sido ya de más mayor y entonces estás un poco en tierra de nadie porque no hay gente de tu edad que no venga con sus parejas y como tampoco tengo amigos con los que venir no es lo mismo, cuando vienes en grupo de amigos es más fácil unirse a otros grupos de italianos con ganas de mucha fiesta o algo así.

Así que este año me lo he tomado con calma… tengo claro que no voy a conocer a nadie nuevo por aquí y para los momentos de aburrimiento tengo el ordenador.

Aunque como echo de menos aquellas noches de verano.

Fotos viejas

Llevo unos días buceando entre mis fotos viejas para montar el libro de muñecas, no sé si las utilizaré al final porque me dan muchas ganas de salir corriendo , pero tuve una idea que quiero ver si puedo explotar (creo que no voy a poder, porque, como digo, las fotos son penosas).

El caso es que no era consciente de la cantidad de fotos de todo que tenía… desde la sony hasta ahora tengo muchísimas gigas, pero es que cinco años de fotos son muchos años. Me pregunto si sería igual teniendo fotos en papel.

También me he dado cuenta de la cantidad de fotos de gente que tengo, pensaba que solamente tendría fotos de muñecas pero me he reencontrado con un montón de cosas de las que ni me acordaba (aunque de algunas hubiera preferido no acordarme, de hecho han ido a parar a la papelera). Hasta tengo fotos de cenas con mis amigas “de toda la vida”, sé que a esas cenas me he llevado la de carrete pero no me acordaba de haber llevado alguna vez la digital (pero supongo que es lógico, no me hablo con una de ellas desde hace tres años pero mi primera digital la compré hace seis). Me ha entrado una especie de nostalgia rara… pero creo que no soy yo quien tiene que bajarse de la burra sino ella, a fin de cuentas no he sido yo quien ha pasado por su lado como si no la conociera (bueno, ahora si… pero la primera fue ella).

De todos modos algunas veces me acuerdo de ella, la conozco desde que teníamos 8 años así que fuimos amigas durante casi 20, para mí era mi mejor amiga desde el colegio a pesar de las putadas que me hacía de vez en cuando. Fuimos juntas al colegio, al instituto y nuestros caminos se separaron en la facultad, hasta entonces yo era de la opinión de que tus amigos de toda la vida los haces en esa época, en la infancia y la adolescencia pero conforme pasan los años me convenzo cada vez más de que no es así. A esa edad no tienes personalidad, no sabes lo que quieres y las personas a las que conoces te van ayudando a crecer y a convertirte en lo que serás en el futuro.

Cuando creces es posible que descubras que no tienes nada en común con esas personas y que todo se acabe tarde o temprano, supongo que es lo que nos pasó a nosotras… aunque ella no actuara de la forma en la que yo creo que se debe actuar, pero bueno, todos tenemos diferentes formas de ver las cosas y cuando ya no te entiendes con la otra persona es normal que pase esto.

La verdad es que me gustaría saber que está siendo ahora de su vida, si se ha ido a vivir ya con el novio que tiene desde hace un par de años y al que, evidentemente, no conozco. Si ya tiene su piso, si ha planeado casarse y no invitarme a la boda, quienes son sus nuevos amigos y si realmente somos tan diferentes como parece, porque si somos tan diferentes no sé por qué fuimos amigas durante tantos años.

En cierto modo me da pena, porque imagino que debe estar a punto de dar un paso importante en su vida (si no lo ha dado ya) y me lo voy a perder. Y si yo doy algún día algún paso importante en mi vida ella tampoco va a estar ahí para verlo y eso me molesta cuando no debería molestarme porque ya no tenemos nada que ver la una con la otra. Pero si yo no la hubiera conocido no sería lo que soy ahora, para bien o para mal pero sería distinta, a lo mejor sería distinta para bien, nunca se sabe. Así que si me gustaría que las cosas ahora fuesen diferentes, no como antes porque eso es imposible… la distancia iba a estar ahí porque no tenemos nada en común, pero sin haber desaparecido de nuestras vidas como si nunca hubiera existido la otra.

No es bueno ponerse a mirar fotos viejas…

Mi peque

Recuerdo el día que llegaste a casa, metido en una cajita de cartón muy pequeñita y con olor a insecticida para pulgas del que entonces era nuestro perro. Cuando mi padre te trajo pensabamos que no habías sobrevivido al viaje porque estabas tan asustado que no te atevías a moverte ¡y nosotros no nos atrevíamos a abrir la caja! Hasta que escuchamos tu vocecita por primera vez, casi no sabías ni maullar como todos los gatitos pequeños y lo único que hacías era algo parecido a “miii, miiii”.
Así que abrimos la caja y allí estabas, sucio, muy sucio… tanto que tu pelo naranja no se veía debajo de tanta mugre. Habías pasado tu corta vida entre barras de aluminio y mi padre te salvó de lo que querían hacer los salvajes de su fábrica con todos vosotros. Por lo que nos contó le costó mucho atraparte, ya de pequeño eras un gatito muy listo pero al final lo consiguió y viniste a mi casa, hace casi veinte años.
No sé si alguna vez nos perdonaste a mi hermano y a mí que te pusieramos aquel nombre tan tonto, seguro que si lo hiciste… pero te confundimos con una gata y parecías una bolita pequeña y sucia cuando te vimos por primera vez, luego descubrimos que eras un gato y acortamos ese “Bolita” a Boli, yo creo que después de todo era un nombre que te gustaba, un nombre muy poco original puesto por dos niños de diez años.
Siempre estuviste ahí, en los buenos momentos y sobre todo en los malos, en esos conseguías siempre arrancarme una sonrisa. Eras mi gatito, el más bonito de todos los que conozco, el más listo y el más cariñoso.
Estoy segura de que te dabas cuenta de cuando estaba triste o me pasaba algo porque venías y me dabas en la mano con tu cabecita hasta que te acariciaba y te hacía un poco de caso, así me olvidaba de lo que me pasaba.
Hace dos días te fuiste ¿Quién me va a consolar ahora?

La máquina del tiempo

A veces pienso que incluso las más pequeñas decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida nos afectan en nuestra forma de vivirla y que me gustaría volver atrás y cambiar algunas de esas decisiones. Seguro que es algo que todos hemos deseado muchísimas veces y nunca se sabe si algún día en un futuro muy, muy lejano será posible.

Así que imagino que tengo aquí esa máquina del tiempo que me permitiría volver a vivir cualquier momento de mi vida y cambiar algunas cosas… ¿dónde volvería? Creo que al instituto, sufriría mucho sin internet y sin muñecas porque, por supuesto, tendría que conservar mis recuerdos sino ¿de qué me serviría? pero seguro que conseguía cambiar todo lo que ahora no me gusta de mi vida, claro… si nos remontamos 12 años atrás y sabiendo todo lo que sé ahora es bastante fácil.

Cambiaría cosas pequeñas, como los amigos de los que me rodeaba o el haber dejado de bailar… aunque para eso tendría que remontarme al último año del colegio y a mi accidente estúpido en la pista de baloncesto un 25 de febrero (¿1993?) que me tuvo un año y medio sin poder hacer nada.

No dejaría que nadie pensara que estaba por encima de mí, o más bien que me infravaloraran para sentirse mejores con ellos mismos… parecía que meterse conmigo era fácil, aunque es normal…

No me cortaría el pelo de formas raras cuando empezara a molestarme en los ojos, recuerdo una vez que me corté un flequillo de un dedo y parecía algo raro… cuando fui a la peluquería me echó una bronca de la leche pero joer… tenía 15 años, a esa edad experimentamos con nuestro aspecto aunque nos dejemos como un adefesio. Tampoco dejaría que la que entonces era mi mejor amiga experimentara con mi pelo porque no se atrevía a hacerlo con el suyo.

No sería tan imbecil de andar persiguiendo al pobre A.M. por todo el instituto… era un chico muy mono, vale… pero yo debía tener algo de amor propio. Aunque la cosa no hubiera sido tan grave si mis “amigos” no se hubieran dedicado a ridiculizarme por ahí. No confiaría en según que personas…

Le cantaría las cuarenta el gilipollas de mi profesor de valenciano y no le dejaría que me jodiera las mañanas con sus “tú a dormir, que no sirves para nada más”, al final le hacía caso y me pasaba sus clases durmiendo, era gracioso que no me había dormido hasta que él no me lo dijo por primera vez (bueno, un día estuve medio zombi pero fue por un jarabe para la tos que daba mucho, mucho, mucho sueño).

Y no dejaría que una psicóloga imbecil y frustrada decidiera lo que iba a hacer con mi vida.

Aunque cambiar la carrera que iba a estudiar no sería un cambio pequeño, sería una vida diferente porque no conocería a toda la gente que conocí y si a otra gente nueva… ¿sería mejor o sería peor?

Creo que con ese gran cambio me ahorraría uno de los mayores errores de mi vida, o quizá no, quizá hay cosas por las que tienenes que pasar obligatoriamente, personas con las que te tienes que cruzar para aprender algo. Pero entonces yo ya lo habría aprendido y podría esquivarlo fácilmente.

Que lástima que no existan las máquinas del tiempo…

Seis años

No recuerdo exactamente cuando empecé con el blog, aunque sé que por estas fechas se cumplen ya los seis años escribendo, en realidad creo que por principios de marzo más bien pero no recuerdo bien.

Si todavía conservara todos los archivos de principio de los tiempos pondría que lo empecé en abril, pero en realidad no fue así, en abril fue cuando empecé a usar blogger y copié todo lo que había estado publicando con un script cutre de publicación de noticias que fallaba más que una escopeta de feria.

Seis años… ¿quién iba a decirme a mí que seis años después continuaría con esto? ¿Cuánta gente habrá pasado por aquí a leer mis chorradas desde entonces? Creo que si realmente fuese consciente de toda la gente que puede entrar y leer lo que le de la gana no lo hubiera continuado, así que en cierto modo agradezco que sólo me comente la gente que conozco.

Claro que no tiene nada que ver que puedan entrar con que lo hagan y esto sigue siendo un sitio bastante pequeñito. Poco a poco está recuperando la actividad que tenía antes de mi desaparición en la otra dirección (porque yo llevaba ya tiempo desaparecida antes del cierre) pero todavía le falta un poco.

El blog fue un gran descubrimiento para mí, si alguien me hiciera elegir una sola cosa de internet me quedaría con los blogs, renunciaría a entrar a cualquier otro sitio que visite frecuentemente sólo por ellos. Aunque en realidad creo que sólo entro a blogs, un poco a youtube y al foro…

En todos los años que llevo escribiendo me he dado cuenta de lo que ha cambiado el tener un blog, antes éramos muy pocos o quizá es sólo que no los conocía… pero no eran tampoco cosas temáticas como muchos de los que hay ahora (tecnología, fotografía, literatura…), eran más bien blogs de vivencias de la gente que escribía en ellos. Últimamente veo en algunos blogs una preocupación excesiva por llevarlos hacia alguna parte, orientarlos hacia una temática y la verdad es que eso no lo entiendo.

Para mí la gracia de un blog es tener tu propio espacio en el que escribir lo que quieras sin censura, que el único que puede censurarte seas tú mismo, lo cual es bastante triste en ocasiones…

Así lo empecé y así creo que lo he seguido con el paso de los meses. 6 años… 2190 días, de los que con esta serán 549 entradas ¿llegará a los 2190 entradas si tuviera todos los archivos del antiguo blog? Yo creo que si no llegaba a las 2190 me quedaría muy cerca porque tenía sobre 1500 entradas cuando lo cerré. De todos modos aquellos archivos es mejor que se hayan perdido en el olvido.

La primera persona que me habló de la existencia de los blogs fue Jorge, supongo que por aquella época no hablábamos por msn sino por el horrible icq, vino un día y me dijo “me he abierto un blog” “un que?” “un blog” “¿eso que es?” “es como un diario online” “yo quiero!”.

Y más o menos así empezó la cosa, intenté publicarlo con un script cutre que usaba para actualizar no recuerdo que web que tenía por entonces porque me registré en blogger y decidí que no lo entendía. Al final blogger no era para tanto y al mes estaba yo allí publicando diariamente cualquier cosa que se me pasaba por la cabeza, a veces cuatro o cinco veces diarias…

A veces tengo la sensación de ser un poco un bicho raro, porque no conozco a nadie cercano que tenga un blog, y con alguien cercano me refiero a mi entorno físico por así decirlo. En casa saben que tengo uno pero que no se les ocurra entrar porque me moriría de vergüenza (bueno, mi hermano supongo que alguna vez s ha entrado). He intentado extender la fiebre bloggera entre ellos pero no ha dado resultado.

Alguna vez he regalado algún que otro blog, pero normalmente no suelen llegar a nada. Le regalé un blog a mi ex, pero él no le vio al blog las mismas posibilidades que yo le había visto en su momento, así que me arrepentí de habérselo regalado.

La verdad es que no entiendo como alguien que empieza uno no termina cayendo en sus redes sin remedio… aunque también es cierto que mucha gente los empieza con pretensiones de tener 1000 comentarios en la primera semana y eso es algo bastante difícil a menos que sea el blog de un famoso o algo así.

Me hace gracia como poco a poco los blogs se van introduciendo en sitios que hace sólo cinco años no hubiéramos sospechado, ahora la nueva web de t5 tiene blogs de sus presentadores o algo así, la verdad es que no me he pasado, y, como ya comenté hace tiempo, los protagonistas de algunas series también los tienen.

De todas formas eso de que los protagonistas de las series tengan un “blog” tampoco es nuevo, sólo que ahora lo han adaptado a las nuevas tecnologías, en las series de antes era un narrador que se se dirigía a los espectadores, recordad Aquellos maravillosos años. O incluso en Felicity en cada capítulo de las dos primeras temporadas ella se dirige a Sally cuando en realidad lo está haciendo a todos nosotros. Si estas series fuesen actuales (Felicity tiene sólo 7 u 8 años) ¿no tendrían sus protagonistas un blog igual que en las de tele 5?.

Lo que hace seis años pensé que sería una moda pasajera está cada día más asentado entre nosotros, creo que dentro de poco tiempo pasará como con los móviles y todo el mundo tendrá un blog en el que contar su día a día.

Veremos como avanzan las cosas, yo seguiré por aquí al menos por seis años más… si no he desaparecido ya es que me queda blog para rato.

Por fin

No sé que mosca le había picado esta tarde al blog que no había forma de actualizarlo, la entrada se ha quedado guardada en borradores porque cada vez que intentaba hacer algo se colgaba. Al final me he ido sin saber si se habría publicado o no, acabo de llegar para comprobar que no… pero bueno, he conseguido recuperarla y me he inventado un poco la hora porque no recuerdo exactamente si la he escrito a las 5 o a las 6… creo que a las 6 ya estaba yo en mediamarkt o, al menos, de camino… pero bueno, tampoco es que importe tanto una hora más o menos.

En realidad no pensaba escribir ahora, sólo quería entrar a ver si se había publicado la otra entrada y si no se había publicado probar si esto funcionaba de nuevo antes de plantearme reinstalar firefox (que ayer también me dio un fallo bastante rarito). Pero hoy me ha pasado algo que tenía que contar, es una estupidez… eso si.

Resulta que Bliss estaba estos días por Valencia y hoy hemos quedado con ella para cenar. Después lla he secuestrado para ir a tomar un zumo a una zumería que hay por el centro pero esto ya lo contaré mañana cuando tenga menos sueño.

Bien… de vuelta de la zumería al coche ¿con quien me he cruzado? Con mi compañero de informática, aquel del que yo estaba colgada y eso… ni me ha visto porque iba hablando por el móvil y precisamente porque iba hablando por el móvil no le he pegado un grito, aunque me ha quedado la duda de si me hubiera reconocido.

Yo si le he reconocido a él porque estaba igual, aunque hace seis o siete años estaba un poco más delgado pero es normal, el chico ya no tiene  24 años como entonces. Pero yo no estoy igual que a los 21… antes llevaba el pelo corto y liso y ahora lo llevo más largo y rizado, ahora llevo gafas y antes no…

La verdad es que me hubiera gustado hablar con él aunque fuesen dos minutos… me ha gustado volver a verle aunque él no me haya visto a mí. A lo mejor lo del móvil ha sido una excusa y no le he pegado un grito por si no me reconocía que es lo más probable. Esta tarde también me he encontrado en mediamarkt a otro de mis compañeros de informática y me ha costado reconocerle, sabía que le conocía pero no sabía ni de que, ni de donde… y era uno de los chicos con los que más trato teníamos aparte de este.

Así que hoy ha sido un día de reencuentros o algo así… quizá mañana salga a la calle y me tropiece con el pobre chico al que acosaba en el instituto, pero ese si que espero que no me vea y que no me reconozca porque todavía me da vergüenza pensar en lo que debí hacerle pasar al pobre chaval… por alguna razón creo que ese chico si me reconocería a pesar de lo que he cambiado desde entonces y que llevaría guardaespaldas por si se me ocurriera volver a las andadas…

Señales

Hace mucho tiempo hablé en Fool Around sobre las señales, creo que debería rescatar esa entrada… haré un copia y pega en esta misma si la encuentro (en realidad si recuerdo donde instalé fool around y lo restauro).

Señales no en el sentido de símbolo o signo o lo que sea (siempre me he armado lios con esas diferenciaciones, yo y mi dislexia…), sino en el sentido de que debes o no debes hacer algo, un aviso, un expediente X. Como en la película de M.Night Shyamalan ¿Qué son las señales? ¿Lo que dejan los extraterrestres o todos los avisos que van recibiendo a lo largo de toda la película y que sólo cobran sentido al final?

Pues bien, ayer de nuevo una de esas señales hizo acto de presencia y fue algo realmente raro…

Navegando por internet llegué a tropezarme con el e-mail de una persona que fue muy importante para mí hace unos años, estoy casi segura de que es él pero no convencida del todo. Estaba hablando con Holic por msn y convenciendome para escribirle y preguntarle que era de su vida. Dos horas después, cuando por fin me decidí y estaba a punto de terminar el mail para mandarle se fue la luz, pero no la luz en mi casa porque se habían disparado los plomos no, apagón general… no había ni una sóla luz en la calle, el parque apagado, las fincas de enfrente apagadas…

Justo en el momento en el que yo estaba terminando el mail para mandarle a este chico… conclusión, no le he escrito ni creo que vaya a hacerlo. Creo que lo de que se fuera la luz en aquel preciso instante durante más de una hora no fue casualidad y que por algún motivo yo no debía retomar el contacto con él.

Quizá me lo deba reencontrar en algún momento de mi vida, quizá no, ya pasó el momento… pero eso no lo sabré, de momento.

Felicity

Felicity ha sido una de mis series normales favoritas, series normales son series que no tienen ningún tipo de contenido de ciencia ficción como islas que se comen a la gente, chicos con inteligencia sobrehumana o personas que se comunican con los muertos…

Cuando empezó aquí coincidió con mi primer año en la facultad y por algunas cosas me sentía muy identificada con la serie, ahora me da una especie de nostalgia de la época.

Más que con la serie me sentía identificada con Felicity, debatiéndose continuamente entre estudiar medicina o estudiar arte, creo que finalmente se decanta por medicina pero no he visto la última temporada así que no lo sé, yo después de todo elegí el otro camino aunque a veces creo que lo elegí tarde.

Luego está el tema de Ben y la acosadora… deberían haberle preguntado a un chico de mi instituto para sacar ideas sobre eso, creo que yo de cria daba mucho miedo. El chico finalmente empezó a estudiar enfermería y me lo pensé seriamente… pero eso de estar todo el día clavando agujas a enfermos hubiera podido conmigo, seguro que hubiera estado todo el día pensando en que me habían pegado. Así que al final decidí no seguirle porque encima me hubiera tomado ya por enferma mental (un poco más, claro). Me avergüenzo de aquella época…

También tuve a mi Noel particular, un chico con el que podía hablar de todo y que también tenía novia, pero era un auténtico encanto. Sólo que como mi Ben se había ido a estudiar otra cosa no le veía y no le podía comer mucho la cabeza (aunque algún tostón si le di).

Sólo que yo no estudiaba tanto, ni era tan constante, ni tenía tanta suerte de tener a dos tios como Ben y Noel detrás…

De todos modos extraño aquella época de pájaros en la cabeza y flechazos imposibles.

Aquellos maravillosos años.

Un mail nostálgico que recibí hace mucho, mucho tiempo, hoy me lo he encontrado por ahí. Igual que aquel de la ortografía pensaba que había perdido esto. 

Los niños de ahora no sobrevivirían a una infancia como la nuestra.
Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes:

Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin
sillitas especiales y sin air-bag,hacíamos viajes de 10-12h con cinco
personas en un 600 y no sufríamos el síndrome de la clase turista.

No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con
tapa a prueba de niños.

Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos.

Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y jugábamos a “lo que
hace la madre hacen los hijos”, esto es a ver quien era el mas bestia.

Pasábamos horas construyendo nuestros “vehículos” con trozos de rodamientos
para bajar por las cuestas y sólo entonces descubríamos que nos habíamos
olvidado de los frenos. Después de chocar con algún árbol, aprendimos a
resolver el problema.

Jugábamos a “churro va” y al pañuelo y nadie sufrió hernias ni
dislocaciones vertebrales.

Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos
cuando se encendían las luces de la calle. Nadie podía localizarnos. Eso si
nos buscábamos maderas en los contenedores o donde fuera y hacíamos una
fogata para asar patatas y contar historias de miedo.

No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna
ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerra
de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con
Mercromina y unos puntos. La mitad de los compañeros de clase tenía la
barbilla rota o algún diente mellado…

Tuvimos peleas y nos partíamos la cara unos a otros y aprendimos a
superarlo.

Ibamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila
que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!!

Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso
alguno era gordo y punto.

Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas
de refrescos y nadie se contagio de nada. Solo nos contagiábamos los piojos
en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con
vinagre caliente.

No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de
televisión, películas en vídeo, sonido surround, móviles, computadores ni
Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos llenos de
agua y tirándonos por los suelos destrozando la ropa.Nosotros si tuvimos
amigos. Quedábamos con ellos y salíamos. O nisiquiera quedábamos, salíamos
a la calle y allí nos encontrábamos y jugábamos a las chapas, al peón, a
las bolas, a la lima, al rescate …,en fin tecnología punta…

Íbamos en bici o andando hasta su casa y llamábamos a la puerta.
¡Imagínense!, sin pedir permiso a los padres, ¡nosotros solos, allá fuera,
en el mundo cruel! !Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguimos?

Hicimos juegos con palos y balones de fútbol improvisados, y comimos pipas
y, aunque nos dijeron que pasaría, nunca nos crecieron en la tripa ni
tuvieron que operarnos para sacarlas. Bebíamos agua directamente del grifo
de las fuentes de los parques, agua sin embotellar!!!

Íbamos a cazar lagartijas y pájaros con la “escopeta de perdigones”, antes
de ser mayores de edad y sin adultos, DIOS MÍO!!
En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos. Los que
no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción. Algunos
estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repitieron curso. ¡Que
horror, no inventaban exámenes extra!

Y ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarlas el culo y jugando
a beso, verdad y atrevimiento, no en un chat diciendo :) :D :P Éramos
responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias.

No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si
trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaban un
guantazo o un zapatillazo.

Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer
con todo ello.

Tú eres uno de ellos. ¡Enhorabuena! Pasa esto a otros que tuvieron la
suerte de crecer como niños, antes de que los abogados y los gobiernos
regulasen nuestras vidas, para nuestro propio bien.

En realidad algunas cosas me parecen un poco salvajes hasta para mi época, aunque alguna vez si jugué a tirarme piedras con “el enemigo” en medio de un descampado…

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