Hoy me he venido antes para clase, tenía algunas cosas que hacer y al final me he quedado en un pasillo con el portátil y el wifi del politécnico. Así que me estoy aburriendoun poquillo y como tenía que actualizar el blog aprovecho el ratillo (porque además ya no me quedará mucho de batería, que llevo aquí dos horas).
Hace un rato he vivido uno de esos momentos de falta de respeto increíble y me he estado quejando por twitter. Justo delante de mí y supongo que también sobre mi cabeza, hay un cartel bien hermoso de “prohibido fumar”, el que tengo delante lo han medio arrancado pero vamos… que el edificio está lleno de esos carteles. Pero por alguna razón que se me escapa todo el mundo decide ignorarlos.
No está permitido fumar en la facultad desde hace cosa de dos años, o quizá más, cuando entró en vigor la ley antitabaco esa que visto lo visto, no funciona demasiado. Pero les da igual… porque ahora mismo tengo todo el ambiente de cigarro en el sitio donde estoy, ese olor asqueroso a humo que no estaba cuando he llegado. Se supone que tienen que bajar dos pisos y salir fuera si quieren fumar, pero nunca, nunca, nunca lo hacen. No lo hacían en el edificio viejo (aunque afortunadamente dejaron de fumar en nuestra desaparecida cafetería) y tampoco lo hacen aquí.
Han debido tener algún descanso en una clase y he tenido aquí al lado a 20 o 30 personas de las que más de la mitad estaban fumando y se supone que el profesor debe salir y echarlos si fuman en la facultad. Hasta les puede caer no sé que tipo de sanción, pero pocos llaman la atención a los alumnos que fuman en el edificio, yo conozco a dos… imagino que hay más pero yo solo he visto a dos. Al menos los profesores si se salen fuera cuando quieren fumar, nunca he visto a un profesor fumar en el pasillo desde que no se permite hacerlo, así que los alumnos deberían tener el mismo respeto por los que no fumamos.
Porque igual que estoy yo aquí comiéndome el humo del “tabaco industrial” (así le han llamado, no es cosa mia) de estos gilipollas solo porque a ellos les apetece, cualquiera que baje por las escaleras y pase por aquí se lo va a comer igual hasta dentro de un rato largo, porque hace ya 20 minutos que se fueron y la peste se mantiene, es increíble. Además está todo el suelo lleno de ceniza y colillas… porque evidentemente no hay ceniceros ya por la facultad desde hace mucho tiempo. Me pregunto si en su casa también tiran las colillas y la ceniza por el suelo.
Y estas cosas me cabrean muchísimo, no tienen en cuenta a nadie más que a ellos mismos y yo no tengo por qué tragar su mierda en un sitio donde no está permitido fumar. Siempre me dicen que como no tengo mentalidad de fumador no puedo entenderlo y que me debería poner en su lugar, casualmente todos los que dicen esto son fumadores ¿acaso se ponen ellos en el lugar de los que no fumamos alguna vez? Porque me parece a mí que no y yo a ellos no les perjudico con nada, en cambio ellos a mí si y si quieren matarse, que se maten solos.