Tiempo para leer
El día de navidad ha sido tranquilito y como la programación de la tele en los días de navidad es un asco (y todavía nos queda año nuevo y reyes) he aprovechado para empezar Hijo de Bruja después de ver la peli de DiCaprio de tele 5 (me encanta esa peli).
Así de entrada me gustó más Wicked, pero vamos apenas lo acabo de empezar y seguro que cuando lo termine me gusta tanto como la primera parte.
Estoy un poco asqueada porque mañana trabajo, la gente que tiene puente mañana es muy afortunada pero yo no sé lo que es un puente desde ya no recuerdo cuando (al menos ahora no trabajo el día de navidad o el de año nuevo como cuando trabajaba en los sitios de comida rápida).
Además por casa no ha pasado Papá Noel, no es que no lo esperara porque aquí somos más de los reyes magos, pero es que temo que este año los reyes magos tampoco van a pasarse y es un poco deprimente. Las navidades parecen menos navidades cada año y creo que eso es lo que a mí me entristece de la navidad, que son como cualquier otra época del año si no fuese por la programación casposa de la tele.
Supongo que la navidad la vamos perdiendo mientras crecemos y la recuperamos en parte cuando tenemos hijos, porque los niños mantienen esa ilusión por la navidad y cuando son muy pequeños todavía se les puede engañar con Papá Noel y los reyes (¿no adoráis el anuncio de este año de Iberia?).
Además hay dos cosas que contribuyen a que sienta la navidad como menos navidad que hace unos años:
El anuncio de la lotería de navidad, fue un gran error por parte de quien quiera que se dedique a organizar el sorteo de navidad lo de dejar escapar al calvo de la navidad. Cuando la ciudad y las televisiones se inundaban de carteles y anuncios de ese hombre se empezaba a respirar la navidad en el ambiente (y esa música…). Desde que el calvo de la lotería dejó de salir por la tele la navidad dejó de ser lo mismo.
El estreno del clásico disney de dibujos de toda la vida, algo como La Bella y la Bestia donde los dibujos eran de verdad y no cosas tipo “Bolt” generadas por ordenador, donde cantaban y con los que corrías a buscar el disco nada más salir del cine porque querías seguir recordando las canciones.
Ahora esas colas interminables para conseguir las entradas veo difícil que se repitan porque los cines ya no son como los de hace 10 ó 15 años, ahora todos los cines tienen demasiadas salas, estrenan en varias a la vez y no te quedas sin entrada (creo que la última película con entradas agotadas que recuerdo es Titanic).
Con suerte el año que viene habrá clásico disney con dibujos de verdad (la princesa y la rana o como se llame) pero no sé si la estrenarán en fechas navideñas o antes. Y para mí disney era la película reina de las navidades, desde que dejaron de estrenarlas (o las cambiaron por animación 3d) todo dejó de ser lo mismo.




